Toma de Color: Por Qué el Ojo Humano No Basta

La determinación del color constituye uno de los procedimientos con mayor variabilidad interobservador de la práctica restauradora. La percepción cromática depende de la iluminación, del entorno, de la fatiga visual y de factores fisiológicos individuales.

Limitaciones del método visual

Las guías de color convencionales presentan una distribución no uniforme en el espacio cromático, con zonas insuficientemente representadas. A ello se añade que la percepción del observador se altera tras pocos segundos de fijación sobre el diente.

La reproducibilidad del registro visual entre distintos operadores, e incluso en el mismo operador en momentos diferentes, resulta moderada según la literatura disponible.

Instrumentación objetiva

Los espectrofotómetros dentales proporcionan mediciones expresadas en coordenadas cromáticas objetivas, con reproducibilidad muy superior a la del método visual. Permiten asimismo cuantificar la diferencia de color respecto de la restauración obtenida.

Su limitación principal reside en el registro de zonas reducidas y en la dificultad para caracterizar traslucidez y efectos internos.

Protocolo recomendado

La práctica actual combina ambos métodos: medición instrumental como referencia objetiva, complementada con fotografía polarizada y guía de color situada en el mismo plano, y validación visual bajo iluminación normalizada al inicio de la sesión.

El registro cromático debe entenderse como un procedimiento instrumentado y protocolizado, no como una apreciación subjetiva realizada al final de una jornada clínica.

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