La revisión de casos con resultado insatisfactorio permite identificar un conjunto reducido de errores que se repiten con regularidad. Su reconocimiento previo evita la mayor parte de los fracasos estéticos.
Ausencia de prueba estética previa
Proceder a la preparación sin haber validado el diseño en boca elimina el único punto de control reversible del procedimiento. Cualquier corrección posterior tiene ya coste biológico.
Establecer el color en el momento inadecuado
El registro cromático efectuado al final de la sesión, bajo iluminación del equipo y con el campo deshidratado, produce valores sistemáticamente erróneos. La deshidratación aclara el diente de forma transitoria varios tonos.
Ignorar la función
La ausencia de análisis oclusal previo en pacientes con parafunción constituye la causa más frecuente de fractura precoz. La férula de descarga no es un accesorio opcional en estos casos.
Preparación excesiva y márgenes intrasulculares innecesarios
La reducción no guiada elimina esmalte que comprometía la adhesión, y la ubicación sistemática del margen bajo la encía genera inflamación crónica sin aportar ventaja estética cuando el labio no descubre esa zona.
No tratar la encía previamente
La restauración ejecutada sobre tejido inflamado queda con márgenes incorrectos en cuanto la encía recupera su posición fisiológica.
Ninguno de estos errores es de ejecución manual: todos pertenecen a la fase de planificación, que es donde se decide el resultado.
Para evaluar la indicación de este procedimiento en su caso particular, le invitamos a solicitar una valoración clínica.





