Bruxismo: Cuando Aprietas sin Darte Cuenta

El bruxismo constituye el factor de riesgo individual de mayor peso sobre la longevidad de las restauraciones, y su detección forma parte obligada del diagnóstico previo a cualquier tratamiento restaurador extenso.

Signos clínicos de detección

Facetas de desgaste que coinciden entre arcada superior e inferior en posiciones excéntricas, líneas de fractura en el esmalte, impresiones en el borde lateral de la lengua y línea alba en la mucosa yugal.

La hipertrofia de los maseteros y la sensibilidad a la palpación muscular matutina orientan hacia actividad nocturna. El paciente frecuentemente no es consciente y la anamnesis por sí sola resulta insuficiente.

Diferenciación entre bruxismo del sueño y de vigilia

El bruxismo del sueño presenta un patrón predominantemente rítmico y se asocia a microdespertares y, en un subgrupo relevante, a trastornos respiratorios del sueño. El de vigilia consiste habitualmente en apretamiento sostenido y se relaciona con factores emocionales.

La distinción resulta clínicamente pertinente porque el abordaje difiere: el primero se maneja mediante protección, el segundo admite además intervención conductual.

Implicaciones sobre el plan restaurador

La presencia de bruxismo modifica la selección de materiales, la extensión de la preparación y el diseño oclusal, e indica de forma sistemática la confección de férula de protección nocturna.

Su omisión en la planificación constituye la causa más frecuente de fractura precoz en restauraciones cerámicas anteriores.

El bruxismo no se cura, se gestiona. Identificarlo antes de tratar es lo que permite diseñar un trabajo que lo tolere.

Para una valoración individual de tu caso, puedes solicitar una cita en nuestra consulta en Bogotá.

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