La selección del dentífrico se efectúa habitualmente atendiendo a las indicaciones del envase, cuando la información relevante figura en la composición y en el valor de abrasividad.
Concentración de fluoruro
Constituye el parámetro de mayor relevancia. Las formulaciones para adultos aportan habitualmente entre mil y mil quinientas partes por millón, y existen presentaciones de cinco mil para pacientes con riesgo elevado o con exposición radicular.
El fluoruro de estaño añade actividad antibacteriana y sobre la hipersensibilidad, con posible pigmentación extrínseca en algunos pacientes.
Abrasividad
El valor de abrasividad relativa a la dentina cuantifica el desgaste producido. Los dentífricos blanqueadores presentan con frecuencia valores elevados, y su efecto se limita a la eliminación de pigmentación extrínseca sin modificar el color intrínseco.
Su empleo prolongado sobre superficies radiculares expuestas o sobre restauraciones cerámicas glaseadas resulta desaconsejable.
Agentes desensibilizantes
El nitrato potásico actúa reduciendo la excitabilidad nerviosa y requiere uso continuado durante semanas. El fluoruro de estaño y la arginina actúan mediante obliteración tubular, con efecto perceptible en plazos más breves.
Componentes de relevancia menor o negativa
El lauril sulfato sódico puede asociarse a irritación mucosa y a aftas recurrentes en pacientes susceptibles. El carbón activado carece de evidencia de eficacia y presenta abrasividad elevada.
La ausencia de fluoruro constituye una limitación sustancial con independencia del resto de la formulación.
La selección debe fundamentarse en la concentración de fluoruro, en la abrasividad y en la presencia de agentes específicos indicados, y no en las declaraciones publicitarias del envase.
Para evaluar la indicación de este procedimiento en su caso particular, le invitamos a solicitar una valoración clínica.





