Alineadores o Brackets: Qué Conviene en tu Caso

La pregunta llega casi siempre en la primera cita: ¿me puedo poner alineadores en vez de brackets? La respuesta honesta es que depende bastante de qué haya que mover.

Dónde los alineadores van bien

Apiñamientos leves y moderados, cierre de espacios pequeños, recaídas después de una ortodoncia antigua y casos donde solo hay que alinear antes de hacer carillas.

En esos casos funcionan muy bien, son cómodos y nadie los ve, que para un adulto que trabaja de cara al público no es un detalle menor.

Dónde los brackets siguen siendo mejores

Movimientos grandes de raíz, corrección de mordidas complejas, extrusiones y casos donde hay que rotar mucho un canino o un premolar.

También cuando sabemos que el paciente no va a llevar los alineadores las veintidós horas al día que necesitan. Con brackets no hay que confiar en nadie.

Lo que casi nunca se dice

Los alineadores solo funcionan si te los pones. Es el tratamiento de ortodoncia que más depende del paciente, y los casos que fracasan casi siempre fracasan por ahí.

Y con frecuencia hacen falta unos pequeños ataches de composite pegados a los dientes, que sí se ven un poco de cerca.

Los dos sistemas son buenos. La elección debería salir de lo que hay que mover, no de la publicidad de ninguno de ellos.

¿Tienes dudas sobre tu caso? Escríbenos y te contamos con calma qué opciones tienes.

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