El denominado flujo de trabajo digital completo describe la secuencia en la que la información clínica se captura, procesa, diseña y manufactura sin abandonar el formato digital en ninguna de sus fases intermedias.
Fases de captura
La secuencia se inicia con la adquisición de datos: escaneo intraoral de ambas arcadas y del registro oclusal, tomografía computarizada de haz cónico cuando la indicación lo requiere, y serie fotográfica estandarizada.
En determinadas indicaciones se incorpora el escaneo facial, que permite relacionar la anatomía dentaria con las referencias faciales en un mismo sistema de coordenadas.
Fases de diseño y validación
Los conjuntos de datos se alinean en un único proyecto sobre el cual se realiza el encerado virtual. El diseño resultante se valida clínicamente mediante una prueba estética previa a cualquier preparación irreversible.
Esta validación constituye el punto de control crítico del procedimiento: cualquier corrección efectuada en esta fase carece de coste biológico.
Fases de manufactura
La producción se efectúa mediante tecnologías sustractivas o aditivas según el material y la indicación. Las guías de preparación derivadas del diseño transfieren la planificación al campo operatorio con desviaciones clínicamente aceptables.
Limitaciones reconocidas
La ausencia de discontinuidades en el flujo no garantiza por sí misma la calidad del resultado. Los errores de diagnóstico y de criterio no se corrigen mediante la digitalización del procedimiento.
El flujo digital debe entenderse como un instrumento de precisión y trazabilidad, subordinado en todo momento al diagnóstico y al plan de tratamiento.
Para evaluar la indicación de este procedimiento en su caso particular, le invitamos a solicitar una valoración clínica.





