Hay una trampa clásica en estética dental: diseñar unos dientes preciosos mirando solo la boca. Cuando el paciente cierra, se aleja y sonríe de verdad, a veces no cuadran con su cara.
Qué añade el escaneo facial
Capturamos la superficie de tu rostro en tres dimensiones y la alineamos con el escaneo de tus dientes. El resultado es un modelo donde los dientes están, literalmente, dentro de tu cara.
Sobre eso podemos comprobar si la línea media dentaria coincide con la facial, si el plano de los dientes está paralelo a la línea de los ojos y cuánto diente se ve al hablar.
Casos donde marca la diferencia
En rehabilitaciones completas, donde no queda ninguna referencia natural que copiar, es especialmente útil. También en pacientes con asimetrías faciales, que son mucho más comunes de lo que la gente cree.
Ahí decidir a ojo es arriesgado, porque el ojo tiende a corregir lo que ya conoce.
Lo que no hace
No predice el resultado con exactitud milimétrica ni sustituye la prueba en boca. Es una herramienta de orientación, no un oráculo.
Diseñar mirando la cara completa suele ser la diferencia entre unos dientes correctos y una sonrisa que parece tuya de toda la vida.
Si quieres saber cómo se aplicaría esto a tu sonrisa, agenda una valoración con nosotros.





