La garantía de un tratamiento restaurador y el programa de controles periódicos constituyen elementos indisociables: la primera se sostiene sobre el cumplimiento del segundo.
Alcance habitual de la garantía
Comprende generalmente la restauración frente a fractura o descementado no atribuibles a traumatismo, durante un periodo definido y distinto según se trate de restauraciones cerámicas o de componentes implantológicos.
Quedan excluidos con carácter general el traumatismo, la caries secundaria derivada de higiene deficiente, la ausencia de uso de la férula prescrita y el incumplimiento del programa de revisiones.
Fundamento de la exigencia de controles
El control periódico permite detectar el desgaste de la férula, el aflojamiento de un tornillo protésico, el inicio de una lesión periimplantaria o una alteración oclusal incipiente, en fases en que la corrección resulta sencilla.
La ausencia de revisión no genera problemas, pero impide su detección temprana, que es precisamente lo que diferencia una corrección menor de una revisión mayor.
Periodicidad recomendada
Revisión clínica semestral con control de higiene, y control radiográfico anual en pacientes portadores de implantes. Los pacientes con antecedente periodontal requieren intervalos más cortos.
Pacientes desplazados
Cuando el paciente reside en otro país, los controles se efectúan en su lugar de residencia y la documentación se remite a la consulta tratante. La entrega del registro completo al paciente resulta indispensable para hacer viable esta modalidad.
La garantía no constituye una promesa de ausencia de incidencias, sino un compromiso de resolución dentro de un marco que requiere la participación activa del paciente.
Para evaluar la indicación de este procedimiento en su caso particular, le invitamos a solicitar una valoración clínica.





