La tecnología de una consulta se enseña mucho en las webs y se explica poco. Esto es lo que hay en la nuestra y, más importante, para qué sirve cada cosa.
Para diagnosticar
Tomografía de haz cónico, que es lo que permite ver el hueso en tres dimensiones y decidir si un implante cabe sin injerto. Sin esto, cualquier plan de implantes es una estimación.
Y un protocolo fotográfico estandarizado, que suena menos impresionante que una máquina pero condiciona más el resultado estético.
Para diseñar
Escáner intraoral, software de diseño de sonrisa y articulador virtual. Con eso planificamos el caso completo antes de tocar un diente y te lo enseñamos en pantalla.
La ventaja real no es la velocidad: es que las decisiones se toman cuando todavía son reversibles.
Para fabricar
Fresadora e impresión 3D para modelos, guías quirúrgicas, provisionales y determinadas restauraciones definitivas. Para el sector anterior más exigente, el trabajo estratificado a mano del ceramista sigue siendo superior.
Elegir entre una cosa y otra según el caso es más importante que tener las dos.
La tecnología no mejora un diagnóstico equivocado. Lo que hace es que un buen diagnóstico se ejecute con más precisión y menos sorpresas.
¿Tienes dudas sobre tu caso? Escríbenos y te contamos con calma qué opciones tienes.





