El traumatismo dentofacial de origen deportivo constituye una causa prevenible de pérdida dentaria, y la eficacia del protector bucal depende de forma directa de sus características de fabricación.
Tipos disponibles
Los protectores prefabricados carecen de adaptación individual, presentan retención deficiente y obligan a mantener oclusión activa para su sujeción, lo que compromete la respiración y el habla.
Los termomoldeables ofrecen adaptación parcial con espesor irregular, frecuentemente insuficiente en la zona incisal, que es precisamente la de mayor exposición.
Los fabricados a medida sobre modelo, mediante laminado a presión, permiten controlar el espesor por zonas y constituyen la única modalidad que reúne retención, protección y confort adecuados.
Fundamento biomecánico
El dispositivo actúa distribuyendo la energía del impacto sobre una superficie amplia y amortiguando su transmisión a las estructuras dentarias y óseas. El espesor en la zona vestibular anterior es el parámetro determinante.
Se ha descrito asimismo una reducción de la transmisión de fuerzas hacia la articulación temporomandibular y la base craneal en impactos mandibulares.
Indicaciones y particularidades
Se indica en deportes de contacto y en aquellos con riesgo de impacto por objeto o caída, categoría más amplia de lo que habitualmente se considera e incluyendo ciclismo, patinaje y baloncesto.
Los pacientes en tratamiento ortodóncico requieren diseños específicos que acomoden la aparatología y permitan el movimiento dentario.
El coste de un protector fabricado a medida resulta insignificante frente al de la rehabilitación de un traumatismo anterior, cuyas consecuencias se prolongan durante toda la vida del paciente.
Para evaluar la indicación de este procedimiento en su caso particular, le invitamos a solicitar una valoración clínica.





