La pregunta llega siempre al final de la cita, cuando el paciente ya se va: ¿y qué puedo comer? Aquí está la respuesta con algo más de detalle.
Las primeras veinticuatro horas
Frío y blando. Yogur, batidos, purés templados, helado. Nada caliente, porque el calor aumenta el sangrado y la inflamación.
Y nada de pajita. La succión puede desplazar el coágulo, que es justo lo que no queremos.
Los primeros días
Puedes ir subiendo a comida blanda a temperatura normal: huevo, pescado, pasta bien cocida, verduras cocidas. Mastica del lado contrario si la cirugía fue de un solo lado.
Evita lo crujiente, las semillas y el arroz, que se meten donde no deben. Y el picante y el ácido, que molestan sobre una herida reciente.
Lo que sí importa de verdad
Nada de alcohol mientras tomes medicación, y en general la primera semana. Y nada de tabaco, que es con diferencia el factor que más compromete la cicatrización.
Bebe mucha agua. Es lo más simple y lo que más se descuida.
Volver a la normalidad
Con una extracción o un implante sencillo, en una semana comes casi de todo. Con injertos o cirugías más amplias, la pauta será más larga y te la daremos por escrito.
Si algo te duele al masticarlo, no lo mastiques todavía. Tu boca da mejores indicaciones que cualquier lista.
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