Hay pacientes para los que el problema no es el dolor, es estar ahí. Si llevas años evitando al dentista por eso, la sedación consciente puede cambiar completamente la ecuación.
Qué es y qué no es
No te duerme. Te deja profundamente relajado, consciente, capaz de responder, pero sin la ansiedad y normalmente sin recordar gran parte del procedimiento después.
Es distinto de la anestesia general, que requiere quirófano y anestesiólogo. La sedación consciente se hace en la consulta con monitorización.
Para quién tiene más sentido
Fobia dental real, reflejo nauseoso muy marcado, dificultad para permanecer con la boca abierta mucho rato, o intervenciones largas como la colocación de varios implantes en una sesión.
También para pacientes que han tenido una mala experiencia previa y necesitan volver a empezar con otro recuerdo.
Lo práctico
Hay que venir en ayunas según la pauta que se indique, acompañado, y no puedes conducir ese día. Alguien tiene que llevarte a casa, sin excepciones.
Se revisa tu historia médica y tu medicación con detalle antes, porque hay interacciones que importan.
Si el miedo es lo que te ha mantenido lejos, dilo en la primera llamada. Es una conversación completamente normal y hay más opciones de las que crees.
¿Tienes dudas sobre tu caso? Escríbenos y te contamos con calma qué opciones tienes.





