Volar después de una cirugía dental es seguro en la mayoría de los casos, pero hay algunos matices que conviene conocer antes de reservar el vuelo de vuelta.
El tiempo mínimo razonable
Después de una extracción simple o de la colocación de implantes sin complicaciones, esperar entre cuarenta y ocho y setenta y dos horas es lo habitual. Ese es el periodo en el que puede aparecer sangrado o inflamación importante.
Después de una elevación de seno, se suele recomendar esperar más, en torno a una o dos semanas, por los cambios de presión.
Por qué la presión importa
La cabina se presuriza a una altitud equivalente a unos dos mil metros. Ese cambio puede aumentar molestias en zonas con aire atrapado, sobre todo tras cirugía del seno maxilar.
También conviene evitar bucear durante varias semanas por la misma razón.
Lo práctico del vuelo
Lleva la medicación en el equipaje de mano, no facturada. Hidrátate más de lo normal porque el aire de cabina reseca mucho y eso incomoda una herida reciente.
Y lleva el informe de tu tratamiento contigo, en papel o en el móvil, por si necesitas atención en el camino.
Pregunta específicamente por tu caso antes de cerrar el vuelo. La respuesta cambia bastante según el tipo de cirugía que te hayan hecho.
Si quieres saber cómo se aplicaría esto a tu sonrisa, agenda una valoración con nosotros.





